Día de Muertos: cuando la comida también cuenta historias

PATRIMONIO CULTURAL MEXICANO

Redacción

10/1/20263 min read

Hablar del Día de Muertos es hablar de una de las tradiciones que más representan a

México. Cada año, entre flores de cempasúchil, veladoras, fotografías y papel picado, las

familias crean ofrendas para recordar a las personas que ya no están. Pero hay un

elemento que muchas veces tiene más importancia de la que parece: la comida.

Cuando pensamos en una ofrenda, probablemente lo primero que nos viene a la mente es

el pan de muerto. Sin embargo, la gastronomía que acompaña esta celebración es mucho

más amplia. En las ofrendas podemos encontrar tamales, mole, frutas, dulces, chocolate,

café y, en general, aquellos alimentos que eran especiales para la persona que se está

recordando.

Y es que la comida tiene una relación muy fuerte con la memoria. Todos tenemos algún

platillo que nos recuerda a alguien, ya sea porque lo preparaba nuestra abuela, porque era

la comida que se hacía en una fecha especial o simplemente porque nos recuerda algún

momento de nuestra infancia. En el Día de Muertos, esa relación se vuelve parte de la

celebración.

Por eso, colocar la comida favorita de una persona en una ofrenda no es simplemente

seguir una tradición. También es una forma de mantener presente un recuerdo. Es como

compartir nuevamente algo con esa persona, aunque sea de una manera simbólica.

El pan de muerto es uno de los ejemplos más conocidos. Aunque actualmente podemos

encontrarlo prácticamente en cualquier panadería durante octubre y noviembre, su

presencia dentro de la celebración tiene un significado especial. Además, existen diferentes

formas de prepararlo dependiendo de la región, lo que demuestra que incluso una misma

tradición puede tener muchas maneras de expresarse.

Lo interesante es que el patrimonio cultural no solamente está en grandes monumentos,

museos o sitios históricos. También está en cosas mucho más cercanas a nuestra vida

diaria. Está en una receta que pasa de una generación a otra, en la forma en que una

familia prepara un platillo o en los ingredientes que se utilizan para una celebración.

La gastronomía mexicana es un claro ejemplo de esto. Ingredientes como el maíz, el cacao,

los chiles y diferentes frutas han formado parte de la alimentación de los pueblos de México

durante siglos. Con el paso del tiempo, las tradiciones también han cambiado y se han

mezclado, pero muchas de esas costumbres siguen presentes en nuestra manera de

cocinar y celebrar.

Además, cada familia puede vivir el Día de Muertos de una manera diferente. Algunas

personas preparan grandes ofrendas, mientras que otras colocan solamente una fotografía

y algunos objetos importantes. Lo mismo pasa con la comida: no existe una sola forma de

celebrar, porque cada familia tiene sus propias historias y costumbres.

Esto es precisamente lo que hace que el Día de Muertos siga siendo una tradición tan

importante. No es algo que simplemente pertenece al pasado. Es una celebración que

continúa cambiando mientras las nuevas generaciones la hacen suya.

Al final, la comida puede ser mucho más que algo que consumimos. Puede representar

nuestra familia, nuestros recuerdos y hasta nuestra identidad. Un platillo puede llevarnos a

un momento específico de nuestra vida o recordarnos a una persona que queremos.

Por eso, durante el Día de Muertos, cocinar también puede ser una forma de recordar.

Preparar una receta familiar, poner un pan de muerto en la ofrenda o simplemente

sentarnos a comer mientras contamos historias de quienes ya no están son pequeñas

acciones que ayudan a mantener viva una parte de nuestra cultura.

Porque quizá una de las mejores formas de conservar una tradición no sea solamente

hablar de ella, sino seguir viviéndola. Y en México, muchas veces esa memoria empieza

alrededor de una mesa.

RP

Preservamos el patrimonio y promovemos la cultura.

Contáctanos

contacto@resonanciapatrimonial.org

+52 5513515120

©Resonancia Patrimonial, 2026. Todos los derechos reservados.

Suscríbete a nuestro boletín